Nos importas

Filosofía

MINIGYM es un paréntesis de alegría. Donde no hay juicio, no hay exigencia y no hay un deber que cumplir.

Queremos que las familias conecten con el sueño que un día tuvieron de crear una familia, y que ahora que lo son, puedan disfrutarlo.

Vivir la crianza como una etapa bella y feliz. Disfrutar de este proceso y acompañarnos en el camino.

Nuestra propuesta

Se basa en soltar la exigencia, la perfección; en dejar las teorías y procesos pedagógicos, dejar de profesionalizar la maternidad/paternidad y simplemente vivir y disfrutar dejando a las profesionales hacer su parte.

Crear vínculos significativos, que nuestros hijos se sientan amados, protegidos, valorados… para eso hace falta que nos escuchemos, que nos riamos, que nos miremos, que nos perdonemos, que rompamos las expectativas y las exigencias.

Vamos a hacer de estos años, una etapa bonita para cada miembro de la familia.

Queremos convencerte de que ya lo estás haciendo bien, fortalecer tu seguridad en la forma que eliges para criar. Vamos a ayudarte, si lo necesitas, a crear tu propio modelo de familia, de crianza, para que no haga falta un guion, sino que sea tu forma propia de hacerlo, que sea tu instinto el que te acompañe, con tus valores, creencias, perspectivas, una familia a tu medida.

Y para vuestras hijas e hijos, queremos dejarles ser infantiles, pequeños, niños; que no sean un proyecto de futuro, una perspectiva del mañana.

Esas personas pequeñas con las que estamos compartiendo la vida, ya son personas hoy, completas en presente. Son personas con su sentir, su pensamiento, su forma de ser, su opinión, sus características… Queremos dejarles que sean lo que son y valorar su presente.

Es urgente validar la infancia porque los niños no son personas del futuro, son personas en presente. Dejemos de empujarles hacia lo que serán, y permitámosles vivir en plenitud lo que son.

Para eso, lo más importante que tienen que hacer es jugar y jugar y jugar.

De todo lo demás nos encargamos nosotras…

Nuestro equipo

Carolina Loncarich;

Directora de Minigym

Cuando me trasladé a Logroño con mi pareja y mi bebé de apenas 7 meses, no imaginé lo solitaria que podía ser la maternidad cuando se está lejos de su familia, amigos y entorno.

En Minigym encontré un lugar donde compartir tiempo y experiencias con otras mamás, sentirme arropada en la difícil tarea que es la crianza de un bebé y el apoyo de una gran profesional, Olga, entregada a la infancia.

Este proyecto nace de la ilusión de querer ofrecer nuevamente un poco de luz a todas las madres que , a veces, sienten que la maternidad y la crianza es más dura de lo que imaginaba. Y sobre todas las cosas, para aportar ALEGRÍA Y DIVERSIÓN A LOS NIÑOS Y NIÑAS de Logroño.

Olga Moreno;

Psicomotricista

La primera niña con la que estuve fue conmigo misma y de ella aprendí como escuchar la infancia.

Crecí como pude, porque era inevitable crecer, porque no sé puede elegir, porque estando o no preparado, todo el mundo crece. El tiempo pasó y yo era mayor. Comprendí que nos hacíamos mayores sólo por fuera, lo veía en mí y en la sociedad.

Adultos con demasiadas piezas descolocadas.

Estudié educación social con la ilusión de ayudar a poner a alguna pieza en su sitio y que el mundo fuera un lugar más amable para todos.

Sentí tantas veces que llegaba tarde…. A veces los mayores ya hemos cerrado la puerta.

Era importante llegar a tiempo, había que ir al principio, la infancia.

Estudié atención y estimulación temprana para facilitar infancias difíciles y estudié psicomotricidad para poder acompañar a todas las infancias y a sus familias. Acompañar todos los juegos, todos los movimientos, todas las ilusiones, los sueños, todas las piezas de todos los puzzles, para poder llegar a tiempo.

Para que la infancia sea plenamente infancia.

Y en este proceso de no querer parar de aprender para comprender cada vez mejor y para tener cada vez más recursos al acompañar, me adentré en el mundo de la pedagogía transformadora.

Ahora, desde la formación que tengo y la experiencia, he creado mi propio método y a la vez, sigo formándome y aprendiendo, de tanta gente que sabe tanto.

Porque compartiendo crecemos.